La Ley nº 28/2022, 21 Diciembre  (cuyo compromiso básico fue comprometido en el Plan que el Gobierno remitió a Bruselas para acceder a los Fondos de recuperación) pretende crear el marco normativo idóneo para poder considerar a España como el paraíso futuro de la Empresa Emergente.

Las medidas regulatorias alcanzan, asimismo, el campo tributario:

Beneficios fiscales para las empresas emergentes:

Las empresas declaradas emergentes tributarán al tipo del 15 % (el tipo general es del 25 %) en el Impuesto de Sociedades durante el primer periodo impositivo en que obtengan una base imponible positiva y los tres siguientes, esto es, un máximo de cuatro años, siempre que mantengan la condición de empresa emergente. 

Las empresas emergentes podrán solicitar el aplazamiento del pago de la deuda tributaria correspondiente a los dos primeros periodos impositivos en los que la base imponible del impuesto sea positiva. Para ello, será necesario que el solicitante esté al corriente de sus obligaciones fiscales y presenta sus autoliquidaciones en plazo. 

Podrá aplazarse durante doce y seis meses, respectivamente, sin necesidad de aportar garantías y sin que se devenguen intereses de demora. En este supuesto de aplazamiento, el pago deberá realizarse en el plazo de un mes desde que expire el aplazamiento. 

Durante los dos primeros periodos impositivos con base imponible positiva, las empresas emergentes también estarán exentas de la obligación de presentar pagos fraccionados. 

Beneficios fiscales para inversores y empleados:

Se prevé una exención en el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) con la finalidad de atraer el talento y dotar de una política retributiva adecuada a la situación y necesidades de este tipo de empresas. 

Así, se eleva el importe de la exención de los 12.000 a los 50.000 euros anuales en el caso de entrega de acciones o participaciones a los empleados de empresas emergentes, exención aplicable igualmente cuando dicha entrega sea consecuencia del ejercicio de opciones de compra previamente concedidas a aquellos. 

Adicionalmente, para la parte del rendimiento del trabajo en especie que exceda de dicha cuantía se establece una regla especial de imputación temporal, que permite diferir su imputación hasta el período impositivo en el que se produzca la primera de estas circunstancias: 

  • Que las acciones sean admitidas negociación en Bolsa de valores o en cualquier sistema multilateral de negociación, español o extranjero. 
  • Que sean transmitidas por el contribuyente.
  • Que hayan transcurrido diez años desde que se concedieron.

Se introduce una regla especial de valoración de los rendimientos del trabajo en especie con la finalidad de aclarar el valor que corresponde a las acciones o participaciones concedidas a los trabajadores de empresas emergentes. Si durante el año anterior a la imputación del rendimiento se hubiese producido un aumento de capital suscrito por terceros independientes, las acciones de las startups entregadas a los trabajadores se valorarán a efectos fiscales por el valor de suscripción del aumento de capital. En caso contrario, se seguirá aplicando la regla general de valor de mercado en el momento de la entrega.  

Se aumenta la deducción por inversión en empresa de nueva o reciente creación, incrementando el tipo de deducción del 30 al 50 %. La base máxima de deducción se incrementa de 60.000 a 100.000 euros anuales. Además, la inversión podrá llevarse a cabo durante los primeros cincos años de vida de la empresa, frente a los tres previstos anteriormente. 

Se mejora el acceso al régimen fiscal especial aplicable a las personas trabajadoras desplazadas a territorio español con el objetivo de atraer talento extranjero. Así, se disminuye de diez a cinco años el número de periodos impositivos anteriores al desplazamiento a territorio español durante los cuales el contribuyente no puede haber sido residente fiscal en España. 

Se regula la calificación fiscal de la retribución obtenida por la gestión exitosa de entidades de capital-riesgo (conocida como carried interest), de forma que las rentas de los carried interest, incluyendo las comisiones de éxito, serán tratadas como rendimientos del trabajo. 

Al mismo tiempo, se establece una bonificación del 50 % en el IRPF dicho rendimiento, quedando el importe percibido sujeto en el IRPF a un tipo efectivo de aproximadamente el 23-27 %, dependiendo de la Comunidad de residencia.  

Bonificación de cuotas para trabajadores autónomos de empresas emergentes en situcación de pluriactividad. Se establece una bonificación del 100% de la base mínima de la cuota de autónomos para los trabajadores autónomos que reúnan los siguientes requisitos: 

  • Que posean el control efectivo, directo o indirecto, de una empresa que cumpla con la definición de empresa emergente conforme a lo dispuesto en la Ley de Startups, y; 
  • de manera simultánea, trabajen por cuenta ajena para otro empleador

Se podrá disfrutar de esta bonificación de forma continuada durante los tres primeros años desde la fecha de alta como autónomo, producida como consecuencia de la dedicación a la empresa emergente.

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